martes, 22 de abril de 2008

Ermita N. S. de Los Dolores del Llano

La mampostería de unos muros rotos muestran los vestigios inconfundibles de lo que fue la Ermita de Nuestra Señora de los Dolores del Llano, también conocida como La Ermita de Nuestra Señora de Los Dolores de Abajo.

El termino ermita proviene del latín eremita y del griego ερημίτης, que su traducción es básicamente la de una capilla, santuario o iglesia alejada de las poblaciones y dedicada al culto religioso, como lo figura la ermita de Nuestra Señora de Los Dolores del Llano, que es en si una construcción pequeña que consta únicamente de una sola nave, esta todavía visible la mampostería de unos muros rotos que muestran en el sitio y el tamaño aproximado de la misma.

Se dijo que La Ermita de del llano se dedicó en 1700. Pero contradictoriamente el 23 de julio de 1703, escribió Pardo, dos presbiterios pidieron licencia al Ayuntamiento para hacer construir una Ermita de Nuestra Señora de los Dolores en este barrio, y especifico también que fue destinado para la del Llano o de Abajo. Otro autor ha dado esta fecha tentadora a Nuestra Señora de Dolores de Cerro, pero esa Ermita se dedicó en enero de 1703, habiéndose conseguido la licencia previa del gobierno superior u el obispo y recogido limosnas para su construcción. (Verle Lincoln Annis, The Architecture of Antigua Guatemala 1543-1773, United States of American y Universidad de san Carlos de Guatemala, 1974. p.p. 223.).

Por eso tiene que historiarse la fecha antes mencionada por Pardo, en que la erección de la Ermita de Nuestra Señora de los Dolores del Llano corresponde al mes de julio en el año de 1700, que es cuando se da inicio a la construcción de conjuntos monumental.

En general el conjunto arquitectónico que comprendió a la Ermita de Nuestra Señora de los Dolores del Llano, fue el de su iglesia de de una sola nave central, podría decirse que de pequeñas dimensiones, con un altar lateral, ubicado en el muro oeste, y un presbiterio o altar mayor, su respectiva sacristía, al costado sureste de la nave, y con un acceso en el mismo sector, un campanario, con un acceso lateral, a un costado de la fachada principal, justo en la pared este de la nave, con un graderío en forma de caracol que conducía al campanario, se hace notar la presencia de una segunda sacristía, esta es un espacio muy pequeño, y conserva gran parte de sus muros, es posible que sobre la misma haya estado ubicado el campanario de dicha ermita. Aparte de esta pequeña sacristía existió una sacrita de mayor tamaño, la cual estuvo ubicada a un costado del presbiterio con acceso a la iglesia como posiblemente al exterior.

Esta ermita fue un centro de devoción popular hasta su definitivo abandono a consecuencia de su desuso, a consecuencia del traslado de la ciudad, al valle de la Ermita o de La Virgen en 1776, los constantes terremotos supones varias modificaciones a los usos de la ermita, pero de su lapso de vida podría decirse que esta estuvo ocupada en sus fines eclesiásticos durante 76 años, 1700 – 1776.

Frente a la Ermita debió de ubicarse una plaza abierta, la cual fuere el punto de reunión entre las personas que habitaban el barrio. Esta plaza hipotética es la que colinda directamente en línea recta con las dos plazas antecesoras a la Ermita de Nuestra Señora de los Dolores del Cerro.

Conclusiones

El poder tener un primer contacto arqueológico con la arquitectura de la Ermita de Nuestra Señora de Los Dolores de Llano fue de singular importancia en los estudios relacionados con la arqueología colonial en el Valle de Panchoy, La Antigua Guatemala. Y los estudios directos y específicos de todas y cada uno de sus inmuebles originales, que un día conformaron la gran metrópoli, los estudios referentes a la Ermita dan fe de su uso y funciones, del papel que ella ejerció en una pequeña población aldeana o de campesinos, en la Ciudad de Santiago de Guatemala.

La construcción de la Ermita N. S. de Los Dolores del Llano corresponde a un orden evangelizador, a un lugar cercano para los vecinos indígenas que habitaban en el lugar y que caminaba a las iglesias del centro de la ciudad para poder realizar sus servicios religiosos, y ejercer así mayor facilidad para los vecinos mismo del barrio. Su ubicación geográfica la coloca en el espacio bajo entre la parroquia de Candelaria y la Ermita de N. S. de Los Dolores del Cerro.

El material cerámico y material en general recolectado en la Ermita de N. S. de Los Dolores del Llano hay todo tipo de representativitas, y de diferentes vajillas y estilos, y usos, la densidad de ocupación vacila desde la construcción de la Ermita atravesando distintos periodos coloniales y contemporáneos.

6 comentarios:

Jose Eduardo Salazar dijo...

Mijoooooooooooooooo ke super interesante, he increible la historia de aca de antigua.....


Un super hug

Mauricio dijo...

Este tipo de páginas donde se hace un esfuerzo en rescatar el pasado colonial del país hace que se aprecie la importancia que alguna vez tuvo Guatemala como reino y que se revalorice la arqueología guatemalteca, no solo centrándose en el pasado prehispánico, sino en los demás periodos que pueden ser estudiado y que también conforman nuestra identidad nacional. Felicidades Jorge por este esfuerzo tuyo, y ánimo, no dejemos que esa parte del pasado del país se pierda como ha sucedido otras veces, ante el creciente capitalismo al que nada le importa.
-Mauricio.

Unknown dijo...

Jorge i luv yu... suerte, estás entre mis blogs favoritos, así que más te vale postear mucho e interesante...

JÓse Azurdia dijo...

Hola Jorge, que interesante la historia de La Antigua Guatemala, te comento que me llama la atención conocer las funciones de las garitas de ingreso a la Ciudad Colonial. De pronto tu las sabes y las compartes ¡saludos!

JORGE GUZMAN CAZALI dijo...

José buenas tardes, no había visto tu comentario. Puedes escribirme, jorgecazali@live

JORGE GUZMAN CAZALI dijo...

José buenas tardes, no había visto tu comentario. Puedes escribirme, jorgecazali@live